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lunes, 28 de mayo de 2012

Ruidos 3.

Después del suceso con aquel ser tan horrible, su vida empeoró mucho, hasta tal punto que se quedó sola, con la única compañía de Sulli, que había sido la única persona que seguía juntándose con ella.
Noche tras noche tenía la misma pesadilla , en ella rememoraba lo ocurrido noches atrás con aquel ser, para luego levantarse entre espasmos provocadas por llorar descontroládamente.
al mes harta de que aquello no cesara, quiso decírselo a alguien para, así, de algún modo, liberarse un poco.
Optó por Sulli, le relató todo desde la aparición de aquella niña hasta lo ocurrido con aquel ser. Cuando acabó miró a Sulli, la cual la miró con una cara de preocupación, pena y compasión, pues no sabía si creerlo o no, así que le aconsejó a su amiga ir a un psicólogo.
La primera reacción de Nicole fue mirarla con cara de asco, como si la hubiera dejado de lado. A continuación salió corriendo de la casa de Sulli hacia la suya pero, nunca llegó a entrar en su casa.
Se trasladó a la casa de su madre y mandó a su hermano a que le trajera lo necesario.

Habían pasado meses desde que se traslado y de que dejara de tener esas pesadillas. Lo atribuyó a que lo que necesitaba era un cambio de aire y empezar, por así decirlo, desde cero.
Hizo nuevas amistades, encontró empleo y hasta tenía planeada su boda con Brian, un hombre de negocios, que conoció en su actual trabajo
Había pasado casi un año desde que tuvo la última pesadilla. Se había casado y trasladado a la casa de su marido y vivían bastante feliz pues, no les faltaba absolutamente de nada y se costeaban todos los caprichos que querían: viajes, fiestas cruceros...
Llegó el primer aniversario del incidente que tuvo con la niña pero, Nicole ya no se acordaba.
Aquella noche se fue a dormir como todas loas días pero, a las 3:30 se despertó sobresaltada y ardiendo. Se levantó para echarse agua en la cara y refrescarse un poco. Cuando hubo acabado se dispuso otra vez a irse a dormir pero, al poner un pie en el pasillo escuchó aquella risa, como traída por el viento, que le hizo recordad aquella noche. Levantó la cabeza y en mitad del pasillo estaba aquella niña jugando con su osito de peluche.
Quería gritar pero, esta vez a diferencia de la otra vez, sí lo consiguió. Brian la escuchó y la se levantó, viéndola así, gritar en el marco de la puerta del cuarto de baño. Echó a andar hacia ella. Sulli gritaba aun más, si cabe, pues ella veía como aquella niña se acercaba a Brian con un puñal en la mano. Brian, la verla gritar, más rápido se acercaba.
En un segundo, en el tiempo que dura un parpadeo, aquella niña le atravesó el estómago a Brian con el puñal. Brian notó algo y bajo la cabeza hacia su estómago. La sangre salía sin control. Posó sus manos en la herida como intentando para la hemorragia pero, no consiguió nada. Cayó en seco en el suelo, muerto, inerte, sin vida.
Cuando buscó con la mirada a la niña, no estaba, había desaparecido.
Llamó a la policía y les contó lo que había ocurrido, por supuesto y como era de esperar, no la creyeron.
La acusaron de la muerte de Brian pues era la única que había hallaba en la casa cuando ocurrió y todos los indicios indicaban que lo había matado ella.
También le diagnosticaron psicosis, pus Nicole repetía una y otra vez que la asesina de su marido había sido la niña de botones en los ojos, incluso la llegó a describir y dibujar con total precisión, como si existiera realmente.
La encerraron en un manicomio, de por vida, en una celda aislada. No le pusieron una camisa de fuerza, no lo veían necesario, aunque su locura era muy avanzada.
Pasaron tres mese desde que la encerraron pero, al primer mes le tuvieron que colocar la camisa de fuerza pues, todas las mañanas amanecía con heridas. No entendían cómo se las hacía con la camisa puesta.
Cuando se iban a cumplir cuatro meses de su internamiento en aquel lugar, aquel ser de horrible aliento regresó. Le quitó la camisa y con sus afiladas garras fue dejando heridas por el estómago, brazos y cara de Nicole. Tras veinte minutes de dolor y miedo de Nicole aquel ser fue clavando una de sus garras poco a poco en el cuello de Nicole, matándola. Fue una muerte larga y dolorosa.
A la mañana siguiente los médicos y doctores del centro se la encontraron muerta.
En la mano derecha tenía un puñal, nadie sabía de donde lo había sacado. Lo tenía clavado en el cuello. Se había suicidado.
Llegaron a la conclusión de que su locura la había llevado a imaginarse seres y cosas que no existían y que lo que ella creía que habían hecho aquellos seres había sido ella, inconscientemente.

Fin.

sábado, 14 de abril de 2012

Ruidos 2.

Cuando estaba durmiendo en su cama se despertaba bruscamente por culpa de unas pesadillas que la atormentaban y en todas ellas aparecía aquella niña. Luego se tumbaba en la cama para intentar dormir pero no podía pues notaba como si alguien le susurrara cosas, que nunca llegaba a entender, cerca de su oreja. Después de esto se levantaba y encendía la luz y se ponía a ver la televisión. Esto le ocurría noche tras noche sin ninguna excepción.
No le contó nada a nadie, ni a su mejor amiga Sulli, por miedo a que la tomaran por loca.

Una mañana amaneció sudada entera, de los pies a la cabeza y muy acalorada, por lo que decidió darse un baño para relajarse.
Cuando se bañó posó su mano en su frente y notó que estaba ardiendo, tenía fiebre.
Se tomó unas pastillas para la fiebre y se pasó todo el día en el sofá viendo la televisión y bebiendo chocolate caliente. Al rato se quedó dormida.
Se despertó sudada y con la temperatura más alta que antes.
Había tenido una pesadilla pero que todas las anteriores.
La habitación estaba sumida en una completa oscuridad. La televisión se había apagado.
Allí estaban esos susurros otra vez. Giró su cabeza hacia su lado derecho y vio a un ser horrible sentado en la otra esquina del sofá. Tenía la mirada perdida, como si mirara a un infinito lejano. De su boca salía un aliento que parecía de ultratumba, le dieron ganas de vomitar pero se contuvo como pudo.
En el instante en el que pestañeó aquel ser de había aproximado a ella y la tenía arrinconada contra el sofá. Su mano se posó en su cuello y pegó su cara a la de ella. Definitivamente aquella sería la última noche que viviría. Aquel ser empezó a susurrar cosas en un lenguaje extraño que no lograba entender. Cada vez hablaba más rápido y más alto, esto provocaba que sus ojos amarillos pareciesen que iban a explotar. Los tenía inyectados en sangre.
Se asustó, quería gritar, pero de su boca no salía sonido alguno.
La habitación se tornó de un color rojo.
Aquel ser no para de murmurrar cosas.
Le dolía la cabeza y se estaba mareando porque el pestilente aliento de aquel ser le golpeaba directamente en la cara.
De pronto y sin previo aviso aquel ser se echó hacía atrás tan fuerte y de tal modo que se golpeó la espalda contra la columna cercana al sillón y desapareció en ese instante y haciendo que aquel olor a podrido desapareciera y que la habitación volviera a su oscuridad anterior.
La televisión se encendió sin previo aviso asustándola más de lo que estaba. Aquella noche no pudo dormir y se la pasó hablando con una dormida Sulli por teléfono.



Continuará....

domingo, 25 de marzo de 2012

Ruidos.

Llevaba días notando ruidos extraños(golpes, gritos) por toda la casa y no sabía de donde provenían. Solo se oían de noche y Nicole estaba sola. Por eso siempre intentaba convencer a alguien para que se quedara a dormir con ella.
Una noche Sulli la llamó para decirle que aquella noche no podría quedarse a dormir pues, su madre había enfermando. "No importa, tu madre es lo primero", le dijo.
Aquella noche se fue a dormir temprano, cuando todavía había luz, para no escuchar los ruidos,se tomó dos sogniferos y se fue a la cama.

Sonó el despertador, se levanto a apagsrlo, toda somnolienta, pero cuando miró la hora que marcaba, se despertó sobresaltada. El despertador marcaba las 3:30 de la mañana. Se asustó. Se dispuso a escuchar pero, no oían aquellos sonidos. Una sonrisa iluminó su cara pro, lo mismo que vino se fue.
Los sonidos venían del salón pero, esta vez no eran de sufrimiento, sino que, se escuchaba la risa se un niño pequeño, pero se oía lejana, como si la trajera el viento.
Esta vez decidió envalentonarse e ir a ver que provocaba aquellos sonidos. Nunca antes lo había hecho por miedo pero, esta vez, u cuerpo le decía que fuera.
Se bajo de la cama y se calzó las zapatillas de estar por casa y se fue camino al salón.
Abrió la puerta y lo que vio fue una de las peores visiones que se pueden tener en la vida, parecía sacada de una de sus peores pesadillas.
En mitad del comedor se encontraba una niña de unos 3 años jugando con un osito de peluche. El peluche tenía los botones en los ojos y la boca cosida y la niña al igual que el osito de peluche tenía botones cosidos donde en su lugar debería de haber ojos y la boca cosida.
Quería gritar, pero de la impresión de aquella imagen fue tan grande que no le salía nada.
Cerro los ojos y los volvió a abrir, un simple parpadeo y la niña ya no estaba.
Se fue a la cocina, necesitaba echarse agua y tomarse una tila.
Se paso todo lo que quedaba de noche en el comedor con la luz encendida y la televisión y se bebió cinco tilas.
Durante dos semanas los rudos cesaron. Durante esas dos semanas no puso un pie en el salón. No quería recordar nada de aquello,aunque no hacia calara que entrara allí pues a su cabeza venían los recuerdos una t otra vez.
Pero al mes algo cambio..
Continuará.

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El siguiente capítulo lo subiré según el acogimiento que tenga este. Espero que sea bueno. Si quieren decirme algo sobre él pero no pueden comentar diganmelo por ask. Lo tenéis en el lado derecho del blog.

martes, 13 de marzo de 2012

Los ojos oscuros de ella.

-¡Mama, me voy! - gritó Cristina.
-¿A dónde vas? - preguntó su madre.
- A la casa de Carmen.
-Vale, adiós.
Cristina salió disparada pero antes de cerrar la puerta corrió hacia su madre y la abrazó con fuerza. Tenía el presentimiento de no volver a verla más.
-¿Qué te pasa Cristina?
-Nada - contestó. Se sentía ridícula de su comporta miento. Así que soltó a su madre y salió de su casa.
Iba andando por las tranquilas calles de su pueblo y cuando le quedaban un par de metros para llegar a la casa de Carmen, escuchó un grito, se acercó un poco a la esquina de la calle y vio a un hombre clavándole un cuchillo a una chica de unos trece años más o menos. Al ver aquello se quedó sin aliento y durante unos minutos no se movió de su sitio. Luego cuando empezó a recuperarse un poco quiso alejarse de allí lo más rápido posible pero, las piernas le fallaban y sin querer le dio una patada a una botella de cristal que rompió el silencio que la ocultaba. El hombre se dio media vuelta y la miró fijamente, clavando sus ojos claros en los ojos oscuros de ella. Cristina echó a correr como alma que lleva el diablo. Cuando llegó a la casa de Carmen empezó a golpear la puerta.
-¡Carmen, por favor, abre! - gritó.
Esta abrió la puerta y sin dudarlo dos veces Cristina la empujó hacia dentro y cerró la puerta de un golpe.
- ¿Qué te pasa Cristina? - Le preguntó Carmen sin entender nada.
-Espera, da me un momento para recuperar el aliento.
Luego le contó todo lo que le había pasado, Carmen cogió su bolso y la agarró de la mano.
-Vamos a la comisaría, les tienes que contar todo lo que has visto.
-¡Estás loca! - vociferó Cristina.
-Tranquilízate, vale. Sino quieres contar lo sucedido a la policía no te voy a obligar pero, eso sí, tendrás que olvidarte de todo - le dijo.
Cristina llamó por la noche a su madre y le dijo que iba a quedarse a dormir en la casa de Carmen.

Pasaron dos meses tranquilos y Cristina olvidó poco a poco lo sucedido, además estaba demasiado ocupada con la fiesta que iban a hacer Ángel, Pablo, Carmen, María y ella en su cortijo el día 22 de ese mes.
Por fin, llegó el día esperado y todos se reunieron en el cortijo. Estuvieron bailando, bebiendo, etc. Cristina estaba fuera en el jardín con su novio Ángel tan contenta como nunca pero, como casi siempre la felicidades no suele durar mucho.
Después de pasar una noche inolvidable se fueron a dormir Pasó una hora más o menos y Cristina se levantó sobresaltada. Extendió su mano a su derecha y no encontró a Ángel a su lado. Se asustó.
Se levanto en busca de él. Fue a la cocina a buscarlo pero, no lo encontró. Se dirigió hacia el fregadero a beber agua, cogió el vaso y abrió el grifo.
......
-¡Ah! - gritó.
El líquido que salia no era transparente sino rojo.
Escuchó un ruido y un escalofrío recorrió su cuerpo. Muy asustada entró a un cuarto y cerró la puerta con el cerrojo. Después encendió la luz, estaba en el cuarto de baño, se dio la vuelta y.... lágrimas. Cristina estaba llorando en silencio. En la bañera se encontraba el cuerpo de Ángel sin vida. Silenciosamente, con los ojos enrojecidos y un dolor de cabeza, salió del baño y se dirigió hacia el jardín. Quería despertarse de aquella pesadilla lo más pronto posible pero, como todos sabemos, no era ninguna pesadilla.
Salió al jardín y...... Esta vez no lloro, ni gritó, sino cayó de rodillas con los ojos abiertos como platos y la cara desencajada. Angustia, eso es lo que sentía Cristina al ver los cadáveres de sus amigos en la piscina. Sintió una mano en el hombro, se dio la media vuelta y los ojos claros de él se clavaron en los ojos oscuros de ella.

domingo, 4 de marzo de 2012

Boram.

Iba paseando por la plata y como cualquier otra persona se me ocurrió arrojar una piedra al agua con tan mala suerte que golpeé a alguién en la cabeza.
Me acerqué, introduciéndome en el agua, hacia aquella persona.
En un principio no lo noté pero luego me di cuenta de que lo había matado, ¿pero cómo? La piedra no era muy grande y no la tiré muy fuerte. Cosas del destino, pensé.
Como pude la saquñe del agua y la arrastré hasta mi coche, como era muy temprano no había nadie en la calle por lo que tuve suerte, la metí en los asiento traseros del coche y cuando me disponía a meterme en el asiento del conductor una voz dijo a mis espaldas:
-Te he visto, he visto como la has matado.
-Pero, si fue sin querer y además tú, ¿quién eres? - pregunté entre extrañado y asustado.
-Yo me llamo Boram, pero eso es lo de menos, lo importante es que eres un asesino - dijo ella con una sonrisa en la boca.
-Va.. - dije mientras me montaba en el coche.
Arranqué el coche y cuando eché marcha atrás para poder salir del aparcamiento Boram se había metido en mi coche.
-Pero que..
-Sh.. Conduce hasta esta dirección - me dijo.
Me entregó una tarjeta con la dirección y conduje has ta ella.
Llegamos a una casa a las afueras de la cuidad.
Bajamos del coche y ella me indicó que le ayudara a bajar el cadáver del coche para esconderlo dentro de la casa.
Tras haberlo metido en una de las habitaciones me dijo que nos íbamos de allí hacía la ciudad otra vez.
-Bueno, y a qué viene tanta amabilidad - le dije.
-Pues mira, tú necesitabas ayuda con eso y yo necesito ayuda con otra cosa así que yo te ayudo y tu me ayudas - me dijo sonriéndome.
-Pero..
-No hay peros, me ayudas y punto - dijo un tanto seria.
Me entregó una carpeta con un dossier dentro, abrí la carpeta y me leí el dossier por encima. Cuando volví la cabeza hacía el asiento del co-piloto ya no estaba, en su lugar había una nota que decía:
''Hay tienes la historia de una persona, mátala, ya eres experto en eso ¿no? y otra cosa: que parezca un accidente.''
Estas últimas palabras estaban escritas en mayúscula.
Por supuesto, no pensaba matar a nadie.
Me fui hasta mi casa, al llegar había una nota en la puerta.
''Si no lo haces serás tú el que muera.''
Casi me atraganto al leer aquello.
Bueno, era la persona del dossier o yo, así que mañana me pondría manos a la obra.
Según leí la persona que debía morir se llamaba Tiffany y tenía como costumbre ir ha correr todas las mañana así que iría detrás de ella, le daría un pequeño empujón haciendo que al resbalarse se golpeara la cabeza, provocando así su muerte inmediata.
Así lo hice, aquella tarde después de asesinar a otra persona tocaron a mi puerta y deslizaron otra carpeta por debajo de ella.
''Ahora, serás mi asesino personal, no puedes echarte para atrás. Tengo fotos tuyas que te delatan en os dos asesinatos.'' rezaba una nota que tenía pegada la carpeta.
Creo que desde ese día hasta hoy he matado a una persona por semana y le he pillado el gustillo a esto de matar. Vamos que ahora es algo normal en mi vida, pues me he acostumbrado a esperar a que toquen a la puerta para recoger la carpeta y que a la mañana siguiente me levantara temprano para matar.
Pero hay una cosa curiosa, las víctimas siempre son mujeres jóvenes con el pelo negro y los ojos verdes.
Mucha gente se preguntará que por qué no lo he dejado y es por el echo de que Boram siempre me fotografía matando a alguien y temo que si me niego me entregue a la policía.
Si, me llamo Henry y soy un asesino en serie, ¿y que?.

lunes, 30 de mayo de 2011

Porque....

Llevaba días notando una extraña sensación, como si alguien me persiguiera, pero no lograba saber si eso era cierto.
Cuando miraba hacia atrás en cualquier calle, no había nadie, pero sin embargo cuando volvía a andar, oía pasos.
También cuando estaba en mi casa u otro lugar, notaba esa sensación que se tiene cuando piensas que alguien te está siguiendo.
Yo vivía en Belgrado, la capital de Serbia. Nací allí y me gusta mucho, pero he pensado abandonar Belgrado, ya no me siento seguro aquí.
Un día iba con mis amigas hacia una barcaza (una discoteca en un barco) para celebrar el cumpleaños de mi amiga Radmila.
Todos estaban dentro del barco, en la fiesta, pero había un hombre fuera, sentado en una silla, que miraba hacia en interior. Yo miré hacia él, nuestra miradas se cruzaron. Él enseguida volvió la cara.
-Oye Rada,¿quién es ese tipo tan raro de ahí?-dije señalando al exterior.
-¿Qué tipo?, no hay nadie. Ja ja ja, el alcohol te está afectando ¿eh? - me dijo mientras golpeaba mi cabeza.
- Parece que si.
Pero no era mi imaginación, ese hombre lo volví a ver otras 3 veces en la semana siguiente de la fiesta.
-Mamá, tengo 18 años y me voy a ir de Belgrado, te guste o no. Están pasando cosas muy raras.
-Haz lo que quieras, pero luego como vuelvas arrepentida, pues no te pienso dejar volver a vivir aquí - dijo abarcando la casa con el dedo.
Hice las maletas y a los 3 días estaba volando hacia Seúl, aterrizamos en el aeropuerto internacional de Gimpo.
Me alojé en un hotel cercano al centro de la cuidad, las primeras semanas las pasé visitando lugares turísticos como palacios, museos, etc etc.
Me acerqué al mercado Namdaemun, pero no compré nada.
Me sentía muy mal, estaba sola y no sabía hablar coreano, pero gracias al inglés que aprendí en la academia pude contratar un interlocutor.
Llevaba viviendo allí 6 meses, cuando noté aquella sensación de que alguien me seguía y me espiaba.
Lo vi, volví a ver a aquel tipo, el de la fiesta. Al verlo me quedé sin aliento ¿me había seguido hasta aquí?.
Estuve esperando 3 semanas para ver si lo volvía a ver, lo ví, 5 veces más en aquellas 3 semanas.
¿Qué intentaba?,¿amargarme la vida? o qué.
Decidí marcharme a otro lugar más lejano.
-Lo siento Kim Kibum, debo marcharme.
-Adiós, se te echará de menos - dijo mientras una lágrima carría por su mejillas.

Esta vez me mude a Toronto, Canadá, elegí aquel lugar porque allí tenía primos.
Al día siguiente ya estaba volando hacia allá.
Mis primos Niel y Yunho vinieron a buscarme.
A los 2 meses de vivir allí, mis primos me dijeron que tenían que ir a Serbia, su tita se había puesto enferma, muy grave e iban a verla. Me dejaron sola a cargo de la casa, el negocio y de Zor, su perro.
Todo iba bien, hasta que a los 6 días de estar sola lo volví a ver, en el centro comercial Eaton Center.
Yo estaba harta de huir de él, aquel día lo decidí:.
Me acerqué a él y le dije:
-Oye, tú qué, ¿te gusta amargarme la vida?
-No.
Una sonrisa se dibujó en su boca.
-¿Eres feliz haciendo esto o es por pura diversión?
-Ja ja ja - rió
-No vuelvas a reírte de mí mientras.....
No había acabado la frase cuando aquel hombre me agarró de la mano y me llevó arrastrando hacia su coche.
Me introdujo en el asiento del acompañante, se sentó en el del conductor y arrancó el coche.
-no intentes escapar ni hacer nada - dijo levantándose la camiseta para mostrarme la pistola que llevaba en el bolsillo,
Me llevó a un lugar alejado de Toronto y me encerró en un zulo.


Todavía me encuentro en el zulo,recordando como llegué hasta aquí, viviendo mis últimas horas de vida.
Se oyen pasos en el exterior, la puerta se abre y Alan, el tipo que me secuestró, entró.
-por favor llevó 4 semanas aquí metida, quiero volver aa ver la luz del día - dije llorando.
-No, yo....
-¿Tú?
-Te quiero.
-Y si me quieres, ¿por qué me haces esto?
-Porque eres mía y de nadie más.
Se da la vuelta y se va.
Me tumbo en la cama, aun con lágrimas en la cara, donde decido pasar los últimos minutos de mi vida.
Fin.

viernes, 27 de mayo de 2011

El Héroe.

Os voy a contar cómo se convirtió Nico en mi héroe.
Todo empezó cuando murió mi padre. mi madre ya no podía hacer frente al pago de la hipoteca. Tuvo que malvender nuestro hogar y el dinero obtenido sirvió para seguir pagando deudas. luego seis meses después de que papá muriese , nos trasladamos a un pequeño piso alquilado en un humilde barrio. Mamá consiguió trabajar como secretaria y yo proseguí mis estudios en un colegio público. Y así comenzó el año más horrible de mi vida. Me sentía como una princesa expulsada de su palacio. Dejé de frecuentar a mis antiguos amistades y no hice ningún nuevo amigo.
Un día fui a recoger las notas y tan contenta del resultado del sobre que llevaba en mi carpeta, decidí tomar el camino más corto. Hacía mucho calor. Las calles de aquel barrio se encontraban prácticamente desiertas. A lo lejos, 4 hombres situados junto a una blanca furgoneta extendían unas mesas plegables. Aceleré el paso. No me gustaba ese barrio y, además me daba mucho miedo. Llevaba recorrido la mitad del camino cuando vi que al otro lado de la calle, apoyados contra una valla, 2  jóvenes me contemplaban con expresión descarada, uno de ellos señaló en mi dirección e hizo un comentario por lo bajo y el otro se echo a reír. Proseguí mi camino, muy nerviosa y con la vista clavada en el suelo, pero no pude contenerme más y volví la cabeza. Al hacerlo, comprobé que los dos jóvenes, lejos de seguirme, continuaban charlando. Entonces, de repente un viejo se abalanzó sobre mi. Yo empecé a gritar y me caí al suelo en medio de un montón de basura. Y justo en ese momento apareció un muchacho de dieciocho años.
-¡Eh, tranquilo! - dijo- Estás asustando a la peque.
El viejo pareció calmarse. Su rostro se relajó y se quedó inmóvil. El muchacho se volvió hacia mi. Su pelo era corto y vestía una camisa blanca muy amplia, vaqueros y unas viejas deportivas.
-¿Estas bien? - me preguntó mientras hacia girar un palo que sostenía en la mano derecha.- ¿Te ha asustado mucho? Pues tranquila tía, el abuelo es muy inocente
-Antes no lo parecía -balbuceé, nerviosa, buscando con la mirada mi carpeta.
El muchacho se inclinó, cogió la carpeta y me la dio.
-Gracias....-tragué saliva y añadí- me tengo que ir...
Comencé a alejarme, pero el muchacho me contuvo
-¡Eh! Me llamo Nico. Recuérdalo
Yo, aún confusa, asentí un par de veces y luego eché a correr hacia mi casa.

Al día siguiente, decidí salir a dar una vuelta. Como siempre hacia cuando quería pasear, me dirigí a un parque próximo a mi casa. Aquel era el único lugar bonito del barrio. Y, de pronto, 2 jóvenes muy delgados y de ojos enrojecidos se acercaron a mi, uno empuñaba una navaja y el otro blandía un trozo de tubería.
-¡Dame la pasta o te rajo! - gritó el de la navaja.
-No tengo dinero - logre finalmente responder - os lo juro. Dejadme, por favor....
-¡El collar! ¡Vamos guarra, suelta el collar!
-No, por favor - supliqué- no me quitéis el collar...
-¡Dame el collar, desgraciá!
Y entonces, una voz suave y risueña sonó a sus espaldas.
- Eh, tíos, os estáis pasando con la peque
Sorprendidos, los 2 se volvieron a la vez y contemplaron al muchacho que, apoyado contra un árbol, hacia girar entre sus dedos un palo.
Era Nico.
-¡Largo de aquí, chaval! - gritó el de la tubería.
-¡Cómo no te vayas de aquí, te rajo! - añadió el de la navaja.
-¡Qué miedo! - dijo e tono burlón- ¿Sabéis lo que pienso? Que sois unos pringaos, Un par de mierdas, vamos.
-¡Te voy a matar, mamón! - gritó el de la tubería
Nico inesperadamente, empuñó el palo y lo dirigió hacia los pies de su atacante. el de la tubería tropezó con el palo, perdió el equilibro y se derrumbó pesadamente. Su cabeza golpeó contra un bordillo.
-¡Será desgraciao! - dijo el de la navaja.
Luego me apartó bruscamente y se enfrentó con Nico.
-¡Te voy a hacer rodajas como una mortadela, enano de mierda! - amenazó
-No juegues con eso, colega - advirtió Nico-, que te vas a pinchar.
El de la navaja se lanzó hacia delante, dirigiendo el filo de la navaja hacia el vientre de Nico.
El palo describió un breve arco en el aire, zumbando como un abejorro irritado y restalló contra la mano que sostenía la navaja.
-¡Ay!- gritó el atacante.
-¡Buu! - gritó de pronto Nico, al tiempo que daba un paso hacia los atracadores.
Sobresaltados, los 2 jóvenes echaron a corre como almas que lleva el diablo.
-¿Estas bien, peque?
-Si...pero preferiría irme de aquí.
-Vale - accedió- te acompañaré.
Al cabo de un rato Nico me preguntó:
-¿Por qué no les diste el collar?
-Mi padre murió y este collar fue su último regalo.. y - empecé a llorar.
-No llores peque.
- Yo no soy tu peque - le dije en voz alta - Me llamo Laura.
-Vale, vale, tranquila.
-Gracias por todo.....Si tu no me hubieras ayudado.....-antes de terminar la frase, este me abrazo y me susurró al oído:
-No te preocupes, yo siempre seré tu héroe
Fin.

lunes, 16 de mayo de 2011

Por el camino....

Os voy a contar como perdí a mis amigos.
Hace 5 años, mis amigos y yo habíamos planeado pasar una semana en mi cortijo.
Éramos 4:
Sergio, un chico alto, moreno y valiente. Susana, una chica rubia, guapa y amable. mi novio Jack, un chico moreno, simpático y extrovertido y yo.
Un día antes estuvimos preparando y comprando todas las cosas que nos hacian falta.
Al día siguiente cuando íbamos al cortijo, vimos a un hombre de unos 30 años violando a una chica de unos 17 o 18 años. Nosotros al ver aquello, nos escondimos detrás de unos árboles.
-Tenemos que hacer algo - dijo Sergio muy nervioso.
-Tienes razón, además nosotros somos 2 y él está solo.
Susana y yo estábamos tan sorprendidas y asustadas que no dijimos nada.
-Laura, Susana, vosotras quedaros aquí y nosotros vamos a ayudar a aquella muchacha.
-Pero...
-¡Shsss! No te preocupes, no nos va a pasar nada...
-¡Vamos Jack! no tenemos tiempo.
Los 2 se dirigieron corriendo hacia aquel hombre y este al verlos sacó una pistola que tenía escondida en la cintura.
-¡Cómo os acerquéis más, la mato - dijo el hombre apuntado a aquella chica débil y asustada.
Sergio ignoró la amenaza y dio un paso. el hombre sin pensárselo 2 veces le disparó a la muchacha.
-Creo que no me conocéis. Yo me llamo Jorge, un violador y asesino profesional.
-¿Eres jorge Martín, él que se escapó de la cárcel hace 2 semanas? - preguntó Jack boquiabierto.
-Sí, ese mismo.
Susana que no podía contenerse más empezó a gritar y nos descubrió.
-¡Laura! Llévatela e iros de aquí - gritaron Sergio y Jack al unisono.
-Pero, pero...
-Sin peros.
Asentí un par de veces con la cabeza y eché a correr con Susana agarrada a mi mano.
-Lo siento, aquí quien manda soy yo y vosotras no vais a ningún lado - dijo Jorge muy serio y nos apuntó con la pistola - Venid para acá, si no queréis que le pase nada a estos valientes.
-Ni se te ocurra tocarlas - gritó Sergio.
-Te lo juro, como les ocurra algo, te mato - añadió Jack.
Jorge empezó a acariciarme el pelo y a acercarse a mi.
-Me quedo con esta. Llevaros a la otra e iros de aquí si queréis salvaros la vida - dijo.
-¡Ni hablar! Yo no me muevo de aquí sin Laura - dijo Jack.
Sergio, aprovechó la oportunidad, corrió hacia Jorge que estaba distraído hablando con Jack y le pegó un puñetazo.  Pero parece que el puñetazo no fue tan fuerte o es que Jorge era más fuerte de lo que parecía, porque allí estaba él tan firme en su sitio y encima de todo le disparó a Sergio en la cabeza. Susana corrió hacia el cuerpo inmóvil y se echó a llorar. Luego me cogió de la mano y con 2 balas mató a Susana y a jack delante de mis ojos.
Después  empezó a acercarse a mí, cada vez más...
No os voy a contar lo que ocurrió, porque creo que os lo imagináis.
Luego el sinvergüenza quiso matarme, pero fue al revés, porque le hinqué una horquilla en el ojo, que encontré en el suelo, supongo que era de aquella muchacha que había sido violada y le disparé con 4 balas que lo dejaron inmóbil.
Fin

viernes, 13 de mayo de 2011

Unidas.

Nos dirigíamos hacia el centro comercial de la ciudad para aprovechar las rebajas.
Estábamos en una tienda de ropa, cuando un hombre entró y gritó:
-¡Todos al suelo, esto es un atraco!
A continuación todo el mundo, incluyéndonos a mi amiga y a mi, nos tiramos al suelo, bastante asustados.
-No te preocupes. Se llevará el dinero y se irá - le dije susurrando a Amber.
-Eso espero.
Ya tenía el dinero. Se dirigía a la puerta, cuando de repente se volvió, con la cara roja y gritó:
-Tú, la de la rebeca roja y la que tienes al lado, levantaos. Ha venido la policía y vosotros seréis mis rehenes. ¡Vamos!
Cuando acabó la frase, pensaba que iba a morir. Amber se echó a llorar.
La cogí y la levanté, y fuimos hacia el atracador.
Nos llevó a la trastienda, la cual tenía una puerta para salir por detrás en caso de incendio. Salimos por ella.
Alguien lo estaba esperando en la calle, montado en un coche. Su cómplice.
-¿Qué nos van a hacer? - pregunté asustada.
Me miro y solamente dijo:
-Métete en el coche.
Montamos en el coche y arrancó. Poco a poco nos quedamos dormidas.
Nos despertamos en una habitación pequeña que solo contaba con una cama, en la cual estábamos tendidas Amber y yo.
Había una ventana. Me asomé, no conseguí ver nada, pues era de noche y estaba todo muy oscuro y la habitación estaba muy alta. Un rascacielos.
Amber despertó. Cuando se dio cuenta de dónde estaba empezó a gritar muy asustada
-Shsss, calla. Que no nos escuchen.
Mierda, nos escucharon pues alguien estaba abriendo la puerta.
-Hazla callar o muere.
Cogí a Amber por los hombros y la zarandeé para que se callara pero lo que conseguí fue que gritara más.
-Ya basta, te lo advertí. Apártate ha de morir.
-No por favor, conseguiré que se calle.
Le di una bofetada en la cara, callo de espaldas y se calló, dejo de gritar.
Nuestro secuestrador dio la vuelta y se fue.
Ya entrada la noche vino otro hombre, que conducía el coche. Traía comida, para nosotras. Dejó el plato y una botella de agua en el suelo y se marchó.
-Amber, despierta - despertó, espere a continuar hasta que se despertó del todo - debemos escaparnos y tengo una idea. Me he asomado a la ventana y creo, casi puedo asegurar que podemos montarnos en la cornisa e ir a otra habitación y pedir ayuda. ¿Te atreves?.
-Lo intentaré.
La abracé y ella a mi.
-Bueno, el plan es este. Cuando vengan a por el plato, yo lo esperaré tras la puerta y cuando entre le golpearé con él. Tú cuando caiga al suelo, coge su pistola y rompes el cristal, pues tiene llave. ¿Entendido?
-Entendido.
-Espero que funcione Amber - le dije.
- Y yo Yuli - esbozó una sonrisa.
Así hicieron al día siguiente.
Todo iba bien. Estaban ya alcanzando la ventana de la habitación de al lado cuando escucharon un disparo.
Su secuestrador, un tal Arkan, según había escuchando llamarlo a su compañero.
-Amber, ¿conservas todavía la pistola que le hemos quitado al tipo ese?
-Sí, aquí está - me la entregó.
-Amber, té ve y golpea la ventana, yo intentaré despistarlos ¿vale?
-De acuerdo Yuli.
Cogí la pistola y presioné el gatillo hasta que no quedaron balas. Había fallado todas las balas, todas no, una le había alcanzado la pierna y debía dolerle mucho pues cayó de rodillas en la cornisa.
Aproveché su despiste y le tiré la pistola a la cabeza provocando que cayera al vaco, precipitándose hacia la calle.
-¡Yuli! Ya nos han abierto, vamos entra.
En la casa vivía una anciana que enseguida reconoció que heramos las chicas secuestradas.
los días siguientes pasaron yendo y viniendo de la comisaría a mi casa, para prestar declaración.
Desde ese día Amber y yo estamos más unidas que nunca.
Fin.

jueves, 5 de mayo de 2011

Kimara.

Kimara, una chica india, llena de vida e ilusión, vive con su padre en Nueva Delhi.
Un día Kimara se levantó muy temprano, estaba contenta y de buen humor, ya que había quedado con su novio Jack, un chico estadounidense que conoció hace dos meses en la playa. Se enamoró de él a primera vista y él de ella. Su padre no lo sabía o por lo menos eso creía.
Se vistió y salió a toda velocidad de su cuarto. Cuando ya estaba en la puerta su padre la llamó.
-¿Qué quieres papá?- preguntó Kimara.
-Necesito hablar contigo-le dijo.
-Ahora no tengo tiempo papá, he quedado con mis amigas para ir a la playa-mintió.
Le dio un beso y salió como un rayo.
Lo paso fenomenal con Jack en la playa, luego por la noche, este la acompañó hasta su casa.
-¡Adiós!-le dijo con amargura. Presentía que no iba a verlo más.
Jack sintió lo mismo. Se acercó a ella y Kimara solo tuvo tiempo de sentir que su corazón empezaba a latir desesperadamente, antes de que él la besara, con un beso lento e intenso. Cuando sus labios se separaron, Jack no se alejó mucho. Se quedaron un momento así, muy juntos, tan cerca que Kimara podía sentir el aliento de él sobre su pelo.
-Nunca me separaré de ti- le susurró.
-¿Me lo prometes?- le preguntó ella temblando.
-Te lo prometo-le dijo. Después la besó de nuevo y se despidió de ella.
Kimara entró en su casa y encontró a su padre esperandola en el salón.
-¡Hola!- saludó.
-¡Siéntate!- ordenó muy serio.
Ella obedeció sin reclamar.
-Prepara la maleta, mañana vamos a Londres-le dijo.
-Pero...
-¿te acuerdas de Shail?-le preguntó su padre.
Sí, se acordaba perfectamente de él. Era el hijo del amigo de su padre, estudiaron en el mismo colegio, luego él se fue a Londres para acabar sus estudios y ella no volvió a saber nada más de él.
-Sí-respondió.
-su padre y yo hemos decidido casaros-le dijo.
-¡Hemos decidido casaros!-repitió ella escupiendo cada palabra- ¡Es mi vida y yo soy la que decide!-le gritó.
-Está decidido y no tiene sentido que sigas discutiendo. Sabes muy bien como son las costumbre-le dijo, luego la miró a los ojos.
Ella sostuvo su mirada sin pestañear pero al final acabó agachando la cabeza.
-Sí- respondió.
Subió a su cuarto y preparó la maleta.
Intentó llamar a Jack, pero este tenía el móvil apagado. Lo intento varias veces hasta que se quedó dormida.
Al día siguiente, cogió el avión hacia Londres.
Al llegar la estaban esperando. Le comunicaron que la boda se celebraría esa misma tarde. ella se echó a llorar desesperadamente sabiendo que no podría evitarlo.
Por la tarde se maquilló y se preparó a regañadientes. Luego se dirigió a la iglesia. allí estaba esperándola Shail. Se dirigió hacia el altar y el cura empezó la ceremonia.
Todos estaban nerviosos. Llegaba la hora de tomar la decisión más importante...
-Kimara ¿quieres a Shail como esposo?- le pregunto el vura.
-¡No!- grito alguien desde la puerta.
Kimara se dio la vuelta y los ojos oscuros de ella se encontraron con los ojos verdes de Jack. No lo dudó dos veces, echó a correr hacia Jack, lo abrazó y juntos se fugaron hacia Ottawa.
En el hotel de Ottawa, en la habitación 101....
Kimara y Jack estaban abrazados en ese momento, ninguno de los dos habló. Estaban demasiados extasiados; aquel momento era demasiado mágico como para estropearlo con palabras.
Fin.

lunes, 25 de abril de 2011

El Secreto.

Nunca nadie supo mi secreto. Ahora estaba en mi lecho de muerte y debía contárselo a alguien, no podía morir con ese secreto.
Este es mi secreto:
Soy un asesino en serie, bueno lo era, porque ahora a mis ochenta años ya no mato. He matado a unas cincuenta personas y he disfrutado con cada una de las muertes. Lo que me extraña es que no me hayan pillado, pues fui muy descuidado, porque dejé bastantes pistas para la policía.
Todo empezó cuando estaba en mi casa con mi novia. Creo que fue cuando tenía 20 años. Era muy pesada, estaba todo el día: que si no hagas esto, que si tráeme esto, que si haz lo otro y aquella noche me harté. Cogí unos guantes, ya que había visto en la tele que con guantes no dejas huellas y la estrangulé. Fue un impulso que me dio, pero disfruté tanto... lo siguiente que hice fue meterla en el maletero del coche y llevármela a un barranco. La arrojé por él, junto con los guantes. Volví a mi casa y lo recogí todo. Al día siguiente salió en las noticias que una chica había desaparecido. Me interrogaron por ser el novio; les dije que la última vez que la vi fue la noche anterior, pero que ella me dijo que no se encontraba bien y que se iba para su casa. A continuación me eché a llorar, para hacerlo más creíble.
Pero con la víctima que mas disfruté fue con la número veinticuatro, era otra mujer. Rubia, alta, ojos verdes y estaba bastante bien de cuerpo.
¡Cómo gritaba la tía!, sufrió mucho y eso me encantó. Verla sufrir, pidiéndome que la dejara viva, que no iba a contar nada y llorando. A esta la ahorqué para que pareciera un suicidio. Cuando la encontraron, recuero que salió la madre llorando y diciendo que no sabía ni entendía porque su hija se había ahorcado. Que era muy feliz y estaba contenta con su vida. ¡Qué bien me lo pasé viendo aquel día las noticias! Creo que tenía 20 años aquella muchacha.
Siempre mataba a mujeres de entre 20 y 25 años. En las noticias todos los días repetían que las mujeres comprendidas entre 20 y 25 años solo salieran de su casa en casos extremos.
La última vez que maté creo que yo tenía unos 30 o 31 años.Ese es mi secreto.
Decidí contárselo al hermano de mi ex-novia, el hermano de la primera víctima.
Se lo relaté todo.
-Maldito cabrón- me dijo.
Yo reí al escuchar eso.
De repente me cogió por el cuello y empezó a estrangularme.
-Con lo que estás haciendo no vas a revivir a tu hermana, no tampoco vas a vengar su muerte. Pues estás matando a alguien que está en su lecho de muerte.
Después de decir aquello, él continuó con lo que estaba haciendo y ....

viernes, 15 de abril de 2011

La Fiesta.

Fue por su culpa y lo van a pagar.
Les entrego la invitaciones para mi fiesta y me voy hacia mi clase.

Dos días más tarde.
Ya está todo preparado. Suena  el timbre, son ellos.
-Padad.
Ya ha pasado una hora, es la hora de la venganza, de que sufran.
Imanol, Jox, Paula y Airam son los últimos invitados que quedan y son a los que necesito.
Paula se ha separado del grupo, va ha ser la primera.
Entra en el cuarto de baño, entro yo también sin que se dé cuenta, la agarro por la cintura y la introduzco en la habitación de la sauna, cierro la puerta y subo la temperatura al máximo. Poco a poco se queda sin aire y se deshidrata. Ha caido al suelo, muerta.
Vuelvo con los otros, Airam está que no se mantiene en pie de la borrachera que tiene.
-Voy a llevar a Airam a la bañera a ver si se le pasa, él me dijo que lo hiciera para que su madre no se enterara- Lo cojo y lo llevo ala bañera.
Ya está relajado así que ahora va a morir. A continuación durante unos tres minutos le sujeto la cabeza bajo el agua hasta que deja de dar señales de vida.
Ahora voy a por el tercero.
Bajo hacia al comedor.
-Lo he dejado metido en la bañera para que se le pase - les digo.
Solo queda Imanol y Jox, Jox no puede moverse de lo borracho que está así que voy a aprovechar el momento para matar a Imanol.
-Imanol ven a la cocina, que tengo que decirte algo- le digo dirigiéndome hacia la cocina.
-¿Qué me tienes que decir?- me dice.
-Ven a la cocina y te lo diré - le digo yo con voz pícara.
Se escucharon sus pasos acercándose a la cocina, no le da tiempo de cruzar la puerta cuando ya le he alcanzado con una flecha (me he pasado todo el verano dando clase de tiro con arco solo para esto).
-¿Por qué?- me dice.
-Venganza- le contesto.
En ese mismo instante cae su cuerpo inmóvil al suelo.
Ya solo que Jox.
Voy al comedor con el arco entre las manos. jox no me ve. Mierda, sin querer se me ha escapado una flecha. Jox me ha visto.
-Vas a morir- le digo.
¿Por qué?
-Por vuestra culpa, pero especialmente la tuya, mi hermana Lisa se suicidó. Si aquel día en la fiesta no la hubierais avergonzado no se hubiera suicidado. Ahora lo vas a pagar. Te he reservado el último para poder disfrutar más de tu muerte.
Salió corriendo hacia el jardín y tropezó con el bordillo de la piscina, cae a ella.
Me tiré a la piscina y mantuvimos una pelea bajo el agua hasta que yo le cogí distraído y lo ahogué. Salgo de la piscina y voy a secarme.
Me siento en el sofá y a mi cabeza vienen las imágenes de mi hermana cuando la encontré en la bañera con las venas cortadas.
Si no la hubieran humillado en aquella fiesta, no habría ocurrido nada de lo que ha pasado, pero no fue así.
Fin.

sábado, 12 de marzo de 2011

Mañana en la batalla piensa en mi.

-Mañana en la batalla piensa en mi, por favor-me dijo Loella.
-Lo haré, te lo prometo- contesté.
Tocaron las campanas de la iglesia a modo de aviso para que todos nos dirigiéramos hacia el camión que nos llevaría al campamento.
Si no hubiera guerra no tendría que abandonar mi pueblo, mi familia y sobre todo a Loella.
Me dirigí al camión y me senté en un asiento que estaba al fondo, al lado de un hombre, bastante mayor, con barba y una cicatriz que le cruzaba la cara de lado a lado pero tenía unos ojos preciosos, eran verdes pero muy claros. Me dio un poco de miedo. Me miró y se rió.
-¿Te asusta mi cara?- me preguntó.
-No, es que me he quedado sorprendido con esa cicatriz de la cara.
-Me la hice mientras defendía a mi mujer, cuando unos ladrones asaltaron mi casa e intentaron violarla, no lo consiguieron-soltó una risilla y volvió la cara.
Yo también sería capaz de hacer eso por Loella porque la amo. Haría lo que fuese por esos ojos oscuros, esa sonrisa, ese pelo dorado pero alborotado.
El camión frenó y se abrió la puerta, apareció una mujer.
-Venga, bajaros-transcurrido un tiempo anunció- Soy la enfermera Marta, os ayudaré cuando esteis heridos o enfermos.
A continuación todos bajaron y yo los imité.
El campamento era muy grande, había muchos soldados y muchas armas: espadas, arcos, flechas y docenas de caballos.
Me asignaron la tienda 326, mi compañero era un hombre de unos treinta años, tenía el pelo y los ojos marrones y parecía asustado.
-¿Estás asustado?-le pregunté.
-Si, me da miedo no volver a ver a mi hija y a mi esposa.
-Volverás a verlas créeme-le dije a modo de consuelo.
Coloque todos mis objetos, los pocos que me habían cabido en la mochila que nos dieron para llevar nuestras cosas(las más importantes), en una estantería.
Me recosté en la cama e intenté dormir.
-¡Vamos despertad!
-Pero, ¿qué pasa?- pregunté aun dormido.
-Hay que entrar en combate. me desperté de golpe muy sobresaltado.
Cogí una de las dos espadas y un escudo que nos habían dejado en la puerta de la tienda y me quedé de pie al lado de la puerta esperando a mi compañero.
Anduve hacia el campo de batalla y esperé.
De pronto vi como miles de hombre se dirigían hacia nosotros parecía que estaban poseídos.
-¡Vamos chicos!. Si queréis regresar habrá que cargarse a todos esos- Nos dijo el comandante.
Echamos a correr, hacia aquellos hombres.
Loella, en aquel momento me vino a la cabeza ella, cumplí mi promesa, pensé en ella.
Entonces un hombre, que no era de los míos se dirigió a mi, me abalancé hacia él y le clavé la espada en mitad de la barriga. Se me olvidó cubrirme las espaldas, sentí como algo me atravesaba y volvía a salir, dolía mucho, veía como salí la sangre por mi barriga y un hombre que había detrás me miró y me empujó. En el suelo veía como, compañeros y enemigos, combatían.
La batalla acabó y mi compañero me encontró tirado en el suelo, medio muerto, palideciendo.
-Compañero¿qué te han hecho?-me dijo. Tenía la cara sudorosa y su espada estaba ensangrentada.
-Se me olvidó.....-cada vez que hablaba, sin poder evitarlo, escupía sangre-cubrirme las espaldas y ......
-¿Cómo te llamas?
-Will, ¿para qué quieres saberlo?
-Yo me llamo Fernando, Algún día, cuando mi hija sea mayor, le contaré tu historia.
¿Pero qué historia?. Si había muerto en la guerra y no había hecho nada.
-Oye Fernando-volví a escupir sangre-¿conoces el pueblo de Berna?
-Sí, ¿por qué?
-Quiero que me....hagas un favor.
-¿Cual?
-Quiero que vallas a ese pueblo
-Vale
-Busca a Loella, la reconocerás por su perlo dorado pero alborotado, ojos oscuros y una bonita sonrisa.
-Vale, pero ¿para qué?
-Quiero que le digas que pensé en ella, qué cumplí mi promesa, y que la amo.
-Lo haré
Poco a poco el mundo que había ante mis ojos desapareció.
Firmado: Andrea

martes, 8 de marzo de 2011

El Héroe.

La vida me dio tres oportunidades para ser el héroe de mi hija, pero no sé como lo hice que: ni me di cuenta de que me las había dado, y aunque me hubiera dado cuenta no hubiera sabido aprovecharlas.
La primera oportunidad fue cuando la ingresamos en el hospital por un supuesto dolor de barriga bastante fuerte, que luego resultó ser : que tenía los riñones mal y claro, necesitaba un donante.
Estuvimos buscando donantes pero no daban con ninguno, hasta que mi hermano Ilya se ofreció a hacerse la prueba para ver si era compatible. Lo era, así que le quitaron un riñón a mi hermano y se lo dieron a mi hija. En ese momento me acordé de cuando un médico nos dijo: ''Tu y tu hermano Ilya sois compatibles, si en algún momento necesitas un riñón, por ejemplo, ahí tendréis uno seguro, os digo esto porque me he dado cuenta de que puede que algún día os falle a alguno''.
¿Por qué no le había ofrecido a mi hija mi riñón?, no lo se, puede que fueran los nervios.
La segunda ves fue cuando: tenía que ir a Madrid a una academia de arte, su mayor sueño era ser pintora, yo le prometí que cuando llegara ese día yo la llevaría, pero no. Aquel día coincidió con una entrevista de trabajo muy importante que decidiría si me pasaban a jefe de la empresa o seguía en mi puesto. Lo que hice fue decirle a mi hermano que la llevara, por culpa de esa estupidez, Tatiana, osea mi hija, se pasó un mes sin hablarme, yo la compredía.
Ilya se estaba convirtiendo en su héroe, por decirlo de alguna manera.
Y la tercera y última fue cuando me dijo que la llevara a ver a su cantante favorito, que cantaba en Barcelona. Yo le dije que no podía llevarla porque estaba muy ocupado, y otra vez Ilya fue la solución, cuando terminó de llamarlo para ver si podía llevarla a ella y a su amiga Carla, a lo que el contestó que si, me dijo:
''Sabía que me dirías que no podías, siempre que te he necesitado nunca has estado allí, siempre estaba el tío Ilya, nunca más te pediré nada, olvídame para siempre.''
Cuando me dijo aquello tenía dieciocho años y después del concierto, cuando volvió a casa hizo las maletas, se despidió de su madre, pero de mi no, y se marchó de casa.
Desde aquel momento no sé nada de ella, lo único que sé es que se ha casado y tiene una hija llamada Melissa, lo sé porque Ilya ha asistido a la boda y al bautizo. Ella le dijo a su madre, que no me dijera nada, pero Ilya me lo contó
Firmado: Andrea

lunes, 7 de marzo de 2011

Extraños en un tren.

Yo, Enye Hult, os voy a contar una historia que tuvo lugar hace 25 años. Cuando yo era joven, guapa.....
Mi amiga Lidya y yo habíamos planeado ir el 2 de Junio a visitar a Sergio que vivía en Madrid. Cuando faltaba un día para nuestro viaje fui a la casa de Lidya a dormir, al cruzar la última calle vi un hombre clavándole el cuchillo a una muchacha rubia de unos 16 años más o menos. Al ver aquello me quedé sin aliento y cuando quería alejarme de allí lo más rápido posible le di una patada a una botella de cristal que rompió el silencio que me ocultaba. el hombre se dio media vuelta y me miró con unos ojos claros de color miel, yo empecé a correr hacia la casa de Lidya. Cuando llegué a su casa empecé a golpear la puerta.
-¡Lidya, abre la puerta rápido!, por favor. - grité
Ella abrió la puerta y yo empujé hacia dentro y cerré la puerta con el cerrojo.
-¿Qué te pasa Enye?- me preguntó
-Ahora te lo cuento todo, pero déjame recuperar el aliento.
Luego le conté todo lo que me pasó, ella cogió su bolso y me agarró de la mano.
-Vámonos a comisaría Enye, le tienes que contar todo lo que has visto a la policía.
-¡Tú estas loca!- vociferé.
-Tranquilízate vale. Si no quieres contar eso a la policía no te voy a obligar pero entonces tendrás que olvidarte de todo- me dijo
Al día siguiente, fuimos a la estación de tren. Cuando llegó el tren nos subimos, pero nos extrañó mucho que hubiera solamente un hombre y  nosotras dos. Lidya y yo nos dirigimos hacia nuestro sitio y él al suyo. Pasó una hora cuando me acordé de una cosa importantísima.
-Lidya tenemos que bajarnos del tren- le dije.
-¿Por qué Enye?- me preguntó asustada.
-Porque aquel hombre que subió con nosotras es el asesino y todo esto está planeado.
-Pero... tu sabes que no podemos bajar y faltan 2 horas para llegar a Madrid.
-Ya, lo sé, pero tenemos que hacer lo que sea, ya.
-Vamos a escondernos en el baño hasta la hora de bajarnos- me dijo con una voz temblorosa.
Así que, fuimos al baño.
-Enye, he dejado mi bolso en el asiento, voy a por él.
-Espera que te acompaño- le dije.
-No, no hace falta. Entra al servicio y cuando golpee la puerta 3 veces ya sabes que soy yo ¿vale?.
-Vale, pero no tardes mucho.
Ella se fue y yo entré al baño. Pasaron 15 minutos y Lidya seguía ausente. Así que, decidí ir en busca de ella, porque había tardado demasiado
cuando salí del baño encontré a Lidya muerta con un cuchillo clavado en el corazón. Yo me quedé sin aliento y de repente vi a aquel asesino acercándose a mi.
-Ja, ja , ja. Pobrecilla mi rubia, ¿sabes que me das pena?
-Ah, si y tu a mi asco- conteste con valentia.
Él se acercó a mi furioso y me cogió el cuello. Antes de apuñalarme con el cuchillo, le pegué una patada en los huevos y le clavé una horquilla en el ojo derecho. Esté me soltó y empezó a gritar.
-¡Perra, te voy a matar!¡Odio a las rubias!, sois todas más....
Antes de terminar la frase le golpeé la cabeza con un palo que encontré. Él se cayó al suelo desmayado. Llamé a la policía para que se lo llevaran y así lo hicieron.
A los dos meses de aquel trágico accidente salió en los periódicos que aquel sujeto había sido asesino de todas aquellas rubias que habían muerto. Una parte del artículo me llamó la atención: Después de confesar que las había matado porque odiaba a las rubias, se había matado.
¡Se cortó las venas con sus propias uñas!

Firmado: Ikram.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Una noche terrible.

Yo, Laura Palmer, os voy a contar una historia que tuvo lugar hace 5 años.
Mis amigos y yo habíamos planeado ir a una casa en la montaña. Nadie era capaz de acercarse a esa casa porque decían que había un hombre que mataba a todos los que se acercaban a ella.pero a nosotros nos parecía una historia inventada. Así, que decidimos ir el 2 de julio a esa casa para demostrarle a todo el mundo que no pasaba nada y que todo eran imaginaciones suyas.
Íbamos 6: Marcos, Susana, Sergio, Gloria, Jack y yo.
Un día antes, estuvimos preparando todo lo que nos hacía falta: comida, agua, sacos de dormir etc. Al día siguiente nos despedimos de la gente de nuestro pueblo, pero antes de irnos, salió una vieja de su casa y me susurró al oído:
-Ten cuidado, la mujer se parece a ti. Matará a todas las personas a las que les tienes aprecio, para hacerte sufrir.-Hizo una pausa, metió la mano en su bolsillo para sacar algo y continuó hablando- La única forma de matarlo es acercarte a él y clavarle esta cruz en el corazón.
-¡Laura, vámonos ya!-Gritó Jack.
La vieja me dio la cruz, yo la metí en mi bolsillo y fui corriendo hacía mis amigos.
Empecé a darle vueltas a la cabeza y preguntándome a mi misma: ¿A qué viene eso?, ¿Por qué solamente me lo a dicho a mi?, ¿A quién tengo que matar?...
-¡Laura!, ¿Qué te pasa?, ¿qué es lo que te ha dicho esa vieja?- dijeron todos al unísono.
-Nada, tonterías.-contesté.
-¡Mirad, falta poco para llegar a la casa del tipo ese que mata a todo el que se acerca!, je je je- dijo Marcos.
-¡Oh, que miedo!, vamos a morir todos.-apostilló Sergio y empezaron todos a reírse.
-Parad ya, no os toméis todas las cosas a cachondeo ¿vale?-grité.
Jack se acercó y me acarició la cara, para tranquilizarme.
-No te preocupes, estoy aquí, a tu lado-musitó.
-¿No me dejarás nunca?-pregunté con una voz bastante triste.
-Nunca, te lo prometo- aseguró él.
Le di un abrazo y seguimos andando.
De repente nos encontramos con un cadáver, sin cabeza, y empezamos a gritar.
-Tenemos que volver. Todo lo que dicen de ese hombre es verdad y no es ninguna tontería- gritó Gloria.
-¡Qué estúpidos somos!- añadió Sergio.
-Quien quiera volver puede marcharse ya, pero yo he venido con la intención de descubrir lo que pasa aquí y no pienso volver hasta averiguarlo. Él que quiera venirse  conmigo se lo agradeceré y el que no, tampoco le voy a decir nada ni le voy a obligar- les dije.
-¡Iros vosotros, cobardes!, yo me quedaré con ella- vociferó Jack.
-¿Y quién te ha dicho a ti que os vamos a dejar solos?-inquirió Marcos- hemos venido juntos y volveremos juntos- sentenció Sergio.
-¿Estáis de acuerdo niñas?-preguntó Sergio mirando hacia Gloria y Susana.
Ellas asintieron con la cabeza, así que, seguimos andando hasta llegar a la casa.
La puerta estaba abierta y la casa estaba muy limpia. Había 6 platos es la mesa y en el plato más grande del todo, situado en medio de la mesa, estaba la cabeza  de aquel cadáver que habíamos dejado atrás. Susana y Gloria no dejaban de gritar. Jack, que fue el único que se atrevió, cogió el plato y lo tiró por la ventana de la habitación.
Después de recuperarnos un poco, subimos arriba a ver lo que había. Había 3 cuartos, al entrar en el tercero, encontramos un cama, un armario y una mesit de noche. Encima de la mesita de noche había una foto, pero antes de que me diera tiempo a verla la cogió Marcos, empezó a mirarla  y a mirarme ami.
-Esta mujer se parece bastante a ti. Laura- me dijo.
En la foto solo había una muchacha de unos 25 años más o menos con un hombre gordo y feo. Era una foto de su boda, pero la mujer no parecía contenta por estar viviendo aquel momento.
De repente me pareció ver a alguien pasar, pero al salir de la habitación no había nadie.
-¿Dónde esta Gloria?- les pregunté.
-No sé, estaba detrás de ti- contestó Susana.
-Vamos a buscarla, tenemos que estar todos juntos, no podemos separarnos- sentenció Sergio.
Empezamos a bscarla por todas parte pero no dábamos con ella.
-Hemos buscado en todas partes, ¿dónde se habrá metido?- dijo Marcos.
-En todas partes menos en el baño- dije.
Así que nos dirigimos al baño. Primero entró Sergio, encendió la luz y...
-¡Gloria!-gritó Sergio como un loco, la verdad es que daba miedo mirarle a la cara.
Gloria estaba en la bañera, con las manos atadas, las venas cortadas y los ojos abiertos de manera que parecía que podías ver en ellos el sufrimiento que había soportado. en el espejo ponía:<< moriréis todos y él siguiente eres tu Sergio>>. Al leer aquello me quedé blanca. Marcos echó agua en el espejo para borrar aquel mensaje(escrito en sangre) antes de que lo viera Sergio que estaba llorando como un bebé junto al cuerpo de Gloria. Jack lo levantó del suelo con la ayuda de Marcos y salimos del cuarto de baño.
fuimos a la primera habitación donde habíamos dejado nuestras cosas. Estuve buscando el móvil para llamar a la policía pero no lo encontraba por ningún lado.
-¿Qué te pasa Laura?- me preguntó Susana.
-No encuentro mi móvil- contesté.
Entonces todos empezaron a buscar su móviles para llamar a la policía pues él mio no lo encontrábamos, pero ninguno lo encontró.
-Ese tío nos ha quitado los móviles., para que no podamos pedir ayuda. ¡Se va a enterar!
Desahogó su furia golpeando los muebles y cogió un palo que encontró al lado del armario y salió de la habitación. Jack y Marcos intentaron pararlo pero no podían con él, así que desistieron. Nunca había visto a Sergio tan furioso y tan bestia como en  ese momento, se había cabreado de verdad.
-Sal y da la cara, ¡asqueroso!- chilló Sergio, mientras bajaba las escaleras.
Salimos corriendo tras él, yo intenté pararlo pero me empujó.
De repente de la cocina salió el mismo hombre de que el de la foto, solo que éste era más viejo, más feo, lleno de sangre y con un hacha en la mano. Nos quedamos todos parados en nuestro sitio y sin aliento.
Sergio que no aguantaba más, empezó a acercarse a él y insultarle.
-¡Sergio!, por favor, no te  acerques más, no ves que te va a matar. grité con toda mi fuerza.
Sergio se paró en seco y se dio la vuelta, me miro con odio, un odio muy grande, como si yo tuviera la culpa de algo.
-¿Cómo te va a importar mi vida, si tu eres la culpable de todo esto?- vociferó.
Pero antes de poder decirle nada, el hombre levantó su hacha y le cortó la cabeza a Sergio de una vez y con un golpe certero. Susana empezó a llorar y abrazó a Marcos. El hombre al verlos abrazados, le entró un gran odio que se podía ver en sus ojos. En ese momento lanzó su hache que con perfecto lanzamiento y otro golpe certero cortó las cabezas de Marcos y Susana, a la vez. Luego aquel hombre me agarró con fuerza del brazo, Jack al verlo cogió un cuchillo grande de la cocina y se lo clavó en mitad de la espalda, este me solto y como se de una pegatina se tratase se quitó el cuchillo de su espalda. Jack intentó quitarle el cuchillo pero el hombre que era mucho más fuerte, a pesar de viejo, le clavó el cuchillo en el vientre a Jack. Empecé a llorar y caí de rodillas junto al cuerpo de Jack. Jack con la poca vida que le quedaba me cogió la mano y me dijo:
- Lo siento, te prometí no dejarte nunca, pero no he podido cumplir mi palabras- dijo con la poca voz que le quedaba, tras lo cual escupió sangre.
-¡Shhh!, no digas eso, tu si has cumplido tu palabra, soy yo la cumplable de todo esto....
El hombre me agarró del brazo y me levantó bruscamente. Jack musitó algo que no pude oir pues estaba ya bastante lejos de él y lo había dicho a la vez que escupía sangre.
-¿Por qué haces todo esto?- le pregunté con un hilo de voz, ya que no podía gritat porque dolía mucho la garganta.
-Porque que quiero ver sufrir hasta el final de tu inútil vida.
-Pero...¿qué te he hecho yo?
-Tú, nada, pero mi mujer sí.
-¿Qué es lo que te ha hecho y qué relación tiene que ver eso conmigo?- le pregunté.
-Yo la quería mucho, más que a mi vida, pero cuando le pregunte que si quería casarse conmigo ella me dijo que no pensaba casarse ni tener relaciones con nadie. Una semana después la vi con un tío dándose besos y agarrados de la mano. Así que, la secuestre y la obligué a casarse conmigo. Le que no hiciera ninguna tontería si no quería lamentar la muerte de su amante.   Por eso vinimos a vivir aquí, para que estuviera lejos de aquel asqueroso, pero un día fui a cazar y como me dolía mucho la cabeza decidí volver a casa. Cuando llegué abrí la puerta y subí arriba a dejar la escopeta, pero al entrar en mi habitación la encontré con aquel cabrón en la cama. No dudé en coger mi pistola y le disparé a los dos. Luego yo...
-¡Para ya, no sigas hablando asesino!- grité, como pude.
Él no me hizo caso y siguió hablando.
-....desde aquel día decidí matar a todas aquellas mujeres que se parezcan a ella.¡Odio a las mujeres!- gritó, luego continuó hablando- no llores más por tus amigos ya mismo morirás y podrás reunirte con ellos.
Él empezó a acercarse a mi y me agarró del cuello. Yo me acordé de mis amigos, de Jack y de la cruz que me había dado aquella anciana antes de venir aquí, a este infierno. Metí la mano en mi bolsillo disimuladamente y le apuñalé con la cruz, con todas mis fuerzas en el corazón. Este me soltó y cayó la suelo, inerte, sin vida.
Firmado: Ikram

lunes, 20 de diciembre de 2010

Extraños en un tren.

-Papá,¿dónde vamos?
-Vamos hacia Madrid, para comprarte el regalo,  para tu cumpleaños-me respondió.
-¿Vamos a ir en tren?-le dije bastante emocionada.
-Pensaba ir en AVE  pero si quieres ir en tren, no te lo voy negar.
Nos dirigimos  hacia la estación, yo estaba bastante emocionada pues nunca había montado en tren y me hacía bastante ilusión.

Pagamos nuestro billete y nos subimos en el tren, en el tercer vagón para ser exactos.
Había mucha gente, pero hubo uno de ellos que me llamó la atención, era un chico de unos veinte años, con el pelo largo y negro y ojos verde; '' un verde precioso y bastante llamativo''; era bastante guapo o por lo menos lo era para mi gusto.
Pasó por nuestro lado, pero se volvió y saludó a mi padre, ¿de qué lo conocía mi padre?, le dió la mano y estuvo hablando con mi padre cinco minutos. Esperé a que se fuera lejos de nosotros para preguntarle a mi padre:
-¿Quién es? - le dije, un poco intrigada.
-No lo sé, me parece que se llamaba Patrick lockword.
-¿Y de qué lo conocías?,  si no es mucho pedir claro.
-De nada, ha venido a preguntarme la hora y ya pues nos hemos enrollado hablando de algunas cosas-me respondió.
-Ah-musité yo por respuesta.
Me eché en el respaldo del asiento y me quedé dormida.
Estaba todo negro, solo veía una luz en el fondo, ¿se había desviado el tren y estaba muerto y lo que estaba viendo es el túnel que dicen que se ve cuando estás apunto de morir?. No, no puedo haber muerto. De pronto vi venir a alguien, de aquella luz, se acercaba, cada vez más, y más....
Era aquel hombre, el hombre que se había parado a preguntarle la hora a su padre.
-¡Luisa!, vamos despierta, ya hemos llegado- dijo alguien, que al poco tiempo supe que era mi padre.
Abrí  poco a poco los ojos (como temiendo que ocurriera o que hubiera ocurrido). UF. Había sido todo un sueño, pero menudo sueño. ¿Por qué habría soñado yo con aquel tipo y esa luz?
Bueno, me intenté olvidar de todo y por suerte lo conseguí.
El tren ya había parado a Madrid, nos bajamos y nos dirigimos hacía el centro de la capital.
-Papá.
-¿Qué?
-¿Podemos entrar en la tienda de animales?, es que me apetecería tener una mascota.
-Vale, ya tienes catorce años y creo que ya te ocuparás de ella como es debido, pero como le pase a esta mascota lo mismo que a la otra.....-digo reprimiéndome.
-¡Vale!- le dije yo muy contenta, a la vez que lo abrazaba y le besaba en la mejilla.
Entraos en la tienda de animales y lo primero que vi fue una ardilla china, ¡era tan bonita......!
-Papá, ya se lo que quiero.
-¿Ya?,pero si acabamos de entrar y .....
-Quiero una ardilla- le dije yo cortándole a mitad de la frase.
Se lo dijimos a la encargada; que era una muchacha de unos diecisiete años bastante guapa para estar trabajando allí, según un letrero que tenía en el uniforme se llamaba Paula; nos saco la ardilla ynada mas que por ser un regalo por mi cumpleaños nos regalos la jaula y comida para un semana.¡ Que maja es! pensé yo.
Volvimos en AVE hacía mi casa.
Se la enseñé a mi madre y me la llevé a mi cuarto, la puse en el escritorio.Al rato me quede profundamente dormida.
Me despertó mi madre, estaba muy, digo bastante nerviosa y alterada, por lo que pensé que sería por que hoy era mi cumpleaños.
-¿Qué te pasa mamá?- le pregunté aun dormida.
-Es tu padre, Luisa. ha amanecido esta mañana muy enfermo y lo han ingresado-dijo entre sollozos.
Al decir aquello me desperté de golpe, todo el sueño que tenía había desaparecido  de golpe.
-¿Qué?, eso no puede ser.¡Quiero verlo, ya!.
Llegamos al hospital y allí estaba mi padre tumbado en la  camilla y ...¡estaba en coma!.
Eso fue mortal para mi, ver a mi padre así... Caí al suelo, desplomada, mareada, como el que espera una gran regalo y luego le dicen que no hay regalo.
Me quedé toda la noche  con él,, rezándole a Dios para que lo salvara.
Así pasaron los días, sin cambios, tres días en el hospital y sin mejorar,  cada vez me sentía peor.
En aquel momento mi madre me preguntó:
-¿Quién es?
-Pues no lo sé, pero su cara me suena..mmm... espera que piense mamá...¡Ya sé quien es!, es el hombre que saludó a papá en el tren, creo que su nombre era Patrick Lockword o algo así.
Mi madre se fue a tomarse un café, para ver si se espabilaba algo,me quedé a solas con aquel tipo.
-Yo puedo curar a tu padre- dijo de manera inesperada y repentinamente.
-Sí, puedo - respondió un poco serio, tanto que llegue hasta a asustarme.
-Hazlo,por favor.
-Con una condición. Quiero algo a cambio.-sentenció, aun más serio todavía.
-¿Qué quiere?¿Dinero?, si es eso no pasa nada le daré cuanto pida.
-No, no es dinero, a mi el dinero no me hace falta. Quiero algo que solo tu tienes, en tu interior.
-Pues cójalo , pero salve a mi padre de una vez.- le respondí bastante cabreada, no me gustaba  que me marearan de esa manera.
-Vale, lo haré, luego no quiero que te arrepientas pues no hay vuelta atrás.
Noté como si algo en mi interior quisiera salir hacía fuera, y en ese momento volví a ver aquella luz en mitad de la oscuridad. No, esta vez no se acercaría ami. Abrí los ojos y me vi, vi mi cuerpo ahí, tirado en el suelo, inerte.
-¿Pero qué ha pasado?-me dije en voz alta
- Para salvar a tu padre necesitaba un alma, tu me vendiste  tu alma para poder salvar a tu padre, ahora estás muerta y me perteneces- dijo como respuesta..
-¡No!¡No me lo creo!
-Ven, te lo enseñaré- me agarró de la mano.
Nos dirijimos hacía la habitación de mi padre, y ahí estaba, despierto, fuera del como, pero junto a mi madre llorando por mi muerte.
Ahora lo que a mi me toca es vagar por el mundo como alma en`pena que soy pero, por lo menos sé que mi muerte ha salvado a alguien muy  especial para mi, y se que lo volvería a hacer si fuera necesario y pudiera.
-Tu padre e puso enfermo en cuanto me tocó la mano, fue un buen plan para poder conseguir tu alma- me dijo con una sonrisa en los labios.
-Si yo no hubiera dicho nada de montar en aquel tren, si no hubiéramos montado....-dije yo casi llorando.
-Si, pero montasteis- sentenció él.

Firmado por: Andrea

lunes, 8 de noviembre de 2010

Una noche terrible.

Era una noche de invierno, una noche bastante fría y bastante oscura, solo se veía la luz de una pequeña lámpara (tampoco es que iluminara mucho, pero bueno...)
Yo me encontraba en la plata baja de mi casa , estaba sola, no había nadie pues mis padres habían ido a ver a un tío mio que había venido de Islandia o Irlanda, no lo sé, tampoco es que me importara mucho.
Me acorruqué en una esquina del sofá y me tapé con una manta, hacia frío, encendí la calefacción.
Me dispuse a ver la tele, cuando en el momento en que cogí el mando adistancia escuche varios , no me gustaba para nada oír ruidos cuando estaba sola, pues me asusto con facilidad. Llamé a mi gato Kiko para que me hiciera compañía, aunque pensándolo bien mi gato es más miedica que yo y no me iba a servir como defensa.
¡Cracks!
Otra vez ese ruido, ¿de dónde vendría?, me estaba poniendo bastante nerviosa. Decidí irme a mi cuarto, allí por lo menos me sentía más segura. Apagué la calefacción cogí a Kiko y la manta y me dirigí hacia mi cuarto.
¡Cracks!
Otra vez ese infernal ruido, ¿cuándo pararía?, cada vez me ponía más nerviosa.
Llegué a mi cuarto, me tumbé en la cama y cogí  a Kiko lo puse en la almohada, cerca de mi y se quedó dormido. Me tapé con las sabanas, cogí el mande de la tele de mi cuarto y me dispuse a ver la tele cuando....
¡Cracks!
¡Ala! Hay estaba otra vez, cuando conseguía relajarme un poco volvía a escucharlo. ''Esto no puede seguir así'' me dije para mis adentros.
Decidida, estaba decidida,''tengo que hacerlo''me dije,''voy a averiguar de donde vienen esos ruidos'', me volví a decir.
Primero pensaba registrar todas las habitaciones a ver si provenía de alguna.
Nada, no había nada, en las habitaciones de la tercera planta solo había oscuridad, en la segunda y primera planta tampoco, ahora tocaba el sótano, la parte de la casa que más miedo me daba. Tampoco, no había nada.
¡Cracks!
Emm.... Esto ya me esta empezando a hartar. Cada vez que me quedo callada no pasan ni cinco segundo cuando ese infernal ruido vuelve a sonar.
Os lo voy a demostrar, contad mentalmente.''Uno, dos, tres....''
¡Cracks!
Os lo dije. Bueno ahora dejemonos de tonterías, tengo que verde donde viene ese ruido.
¡Ostra! Como se me ha podido olvidar mirar en la cocina, ya lo se, supuse que no sería allí donde estaría el origen de estos ruidos.
..... alguien o algo me está tocando la pierna y estoy muy pero que muy asustada. Me dí la vuela poco a poco...¡vaya!,  si solo es Kiko que se ha despertado.
Subi corriendo las escaleras, y tropecé, me pegué con un escalón en la frente y ahora tengo la frente con una línea roja en mitad  que ni con  el flequillo voy a poder tapar.
Abro la puerta de la cocina y... hay está el causante de los ruidos. Es Foxi el conejo de mi hermana Alice. Se ha escapado de la jaula y se había cerrado la puerta y estaba royendo los barrotes para poder entrar por que supongo que tendría hambre o sed.
¡Uff! Todo a quedado en un susto.
Lo metí en su jaula.
- Que susto y que noche me has dado - le dije.
Aunque lo que no me queda claro es que hace Foxi en la cocinacuando, normalmente esta en el cuarto donde está situada la chimenea. No se que le habrá pasado a Alice para dejarlo aquí.
Lo llevé al cuarto de la chimenea, encendí la chimenea puse la tele y me tumbé en el sofá. Poco a poco me  fui quedando dormida.

Firmado: Andrea

domingo, 24 de octubre de 2010

Las Vacaciones Perfectas.

Todos los alumnos miraban el reloj atentamente, marcaba las dos y veintinueve. Casi se les salian los ojos de tanto mirar al reloj. Cuando marcó las dos y media, pitó el timbre del instituto y saltó Laura de su silla diciendo en voz alto y con una sonrisa: '' Por fin llegaron las vacaciones''. Yodos salieron de sus clases contentos y chillando.
Laura llegó a su casa tan contenta como nunca y dando saltitos. Esperaba las vacaciones con locura porque habia planeado con su novio Jack, su amigo Marcos y su novia Susanapasar las vacaciones en la playa. Iban a quedarse en la casa de la abuela de Susana. 
Laura subió a su habitación y preparó la maleta. Al día siguiente se despidió des sus padres y se dirigió a la plaza, donde habían quedado. Cuando llegó encontró a Susana y a Marcos, al rato llegó Jack con  su coche blanco. Subieron todos y se marcharon. Al llegar a la casa, abrió Susana la puerta mientras los demás bajaban las maletas. La casa estaba super sucia, llena de arañas y polvo por todos lados, así que empezaron a limpiarla. Cuando acabaron de limpiar Jack y Marcos salienron a comprar la comida y todo lo que les haría falta durante las vacaciones. Susana y Laura empezarón a poner la ropa en el armario, apesar de que estaban asustadas, porque ese sitio parecía aislado, así que esperaban la vuelta de los chicos lo más pronto posible. Después de dos horas más o menos llegaron con un monton de bolsas. Jack lew dijo a Laura que cogiera de las bolsa más pequeña dos pizzas y las metiera en el microondas para cenar. Ella llamó a Susana y empezaron a preparar la cena. Después de cenar, estuvieron viendo una película y luego cada uno se fue a su cama. A las tres de la madrugada escucharon un ruido, Jack encendió una luz y cogió una escoba que encontró al lado, llamo a Marcos y bajaron las escaleras.''¡Un ladrón!''gritó Marcos.Susana empezó a gritar pero Laura no dijo ni una sola palabra y empezó a bajar las escaleras. El ladrón empujó a Jack y cogió a Laura desprevenida, sacó una  pistola y le dijo a Jack que no se acercara si no quería lamentar la muerte de su novia. Susana bajó las escaleras silenciosamente con una jarra de flores en la mano, se acercó por detrás al ladrón y lo golpeó en la cabeza, pero antes de caerse al suelo disparó a Laura que iba corriendo hacia Jack.Marcos cogió su móvil y llamó a la policia.
Una semana después, Marcos, Susana y Jack fueron a visitar a Laura, estuvieron hablando de todo lo que pasó.
Jakc empezó a acercarse a Laura cada vez más y antes de darle un beso en la boca dijo: ''Son las vacaciones más perfectas que he pasado en mi vida. ¿No crees?''.
Firmado: Ikram.

martes, 19 de octubre de 2010

Hoy es 1 de Octubre de 2020

Hoy es 1 de Octubre de 2020, quiero dejar escrita mi historia para que algún día la pueda leer alguien.
Todo empezo aquel día en que me enamore de Cassandra, era morena tanto de piel como de pelo,ojos verdes,media estatura vamos era perfecta.No se cómo pero conseguí pero conseguí hacerme amigo suyo, no hicimos inseparables.
Un día me atreví, y le pedí de salir, pero me contestó que no.Tenía novio.Estuve llamandoladía tras día durante dos semanas, gracias a la testaruded que tengo me cojió una de las llamadas, me dijo que no volviera a llamarla que no queria saber nada de mi.''Vale, otra vez la has cagado, pero lamentará haberme dado un NO por respuesta, nadie me dice nunca que no y menos ella'' me dije para mi.
Me encontré a Tomas en la calle principal del pueblo donde vivía, reconocí que era el por una foto que me enseño Cassandra el día en que le pedí.
Lo seguí y esperé durante una semana para saber más sobre él. Los martes solía salir a hacer footing a las 6 de la tarde. Tracé un plan: era sencillo, debía pillarlo desprevenido.
Un martes cuando fue a correr lo secuestre ( teniendo cuidado para que nadie me viera), fue bastante fácil, pues lo golpeé por detrás con una piedra, cayó incosciente al suelo, lo cogí y lo metí en el maletero del coche, lo llevé a mi casa y lo bajé al sótano, allí fue donde me encargué de matarlo,no lo hice sufrir, pues lo envenené. Me deshice del cuerpo. Al día siguente apareció en las noticias que Tomás Gómez había desaparecido, a la semana volvió a salir su nombre en los periódicos pero esta vez lo que ponía era que lo habían hallado muerto por la carrtera por la que solía ir a hacer footing.
Llamé a Cassandra para pedirle perdón  darle el pésame por la muerte de su novio, por suerte me perdonó.
Al mes del asesinato volvió a recuperar su vida normal, y se volvió a echar otro novio.
''El problema está en Cassandra, porque aunque mate a todos los hombres de los que se enamore nunca cesaré'' me dije para mi.
Volví a hacerme intimo amigo de Cassandra.
Un día la invité a que se viniera a mi casa a cenar , ella accedió. Lo único que tendria que hacer sería emborracharla y después la mataría porque si Cassandra no era para mi, no iba a ser para ''nadie''.
El día esperado llegó, preperé la cena y esperé a que llegara. Terminamos de cenar y la invité a beber algo. En aquel instante puse mi plan en marcha y si el plan no servia pues pondria en marcha el plan B, pero no hizo falta, se emborrachó bastante rápido. Ahora el problema estaba en como la iba a matar. Recordé que me había quedado veneno de la vez que mate a Tomás. Así que también la envenené.
Llamé a policia y le comuniqué que estando Cassandra en mi casa cenando le había dado un infarto y se había muerto.
Esto pasó hace seis años ahora aquel hombre estaba en su casa escribiendo esa historia.
Dejó la historia encima de la mesa metida en un sobre en el que ponía ''Mi Historia'', al lado había una nota en la que ponía ''Dirijanse hacia el sótano'', antes de preparar todo aquello Patrick llamó a la policía y les dijo que fueran a su casa lo más rápido posible y que si no le abría nadie que echaran la puerta abajo.
La policía así lo hizo, como no contestaban nadie echaron la puerta abajo, vieron la nota y el sobre, se lo entregaron al jefe de pilolicía.
Se dirigieron hacia el sótano, cuando entraron vieron a un hombre con las venas cortadas y desangrado, intentaron reanimarlo pero era demasiado tarde.
Esto es la historia de lo que un hombre llamado Patrick Hult estuvo dispuesto a hacer por un amor imposible.
        Firmado:Andrea